jueves, 12 de noviembre de 2009

ICONOGRAFIA CUBANA XVII : Protegidos de San Lázaro.

La capilla del santorio bajo la protección de San Lázaro.

Una de las cuantiosas medidas tomadas durante el proceso republicano que comprende el período entre 1902 y 1958 para dotar a la joven República de Cuba de una infraestructura sanitaria, acorde con el desarrollo de la nueva nación, fue sin duda la construcción de nuevos pabellones y la modernización del leprosorio El Rincón, terminados durante el verano de 1931.
Ninguna otra enfermedad provoca tanto horror como es el caso de la lepra o bacilo de Hansen, llevada a Europa por los legionarios romanos que regresaban de Asia Menor, donde Moisés ya había decretado una ley que separaba a los enfermos de los sanos. Más tarde, durante la época de las cruzadas, dado el número creciente de leprosos, comenzaron a crearse en Europa verdaderos cementerios para vivos, llamados éstos leprosorios. Apenas se detectaba un caso, se conducía al enfermo a la iglesia para hacerle escuchar la misa de los muertos y luego se le encerraba para siempre en un recinto.

Los jardines del recinto.

Hasta el año de 1931, el único leprosorio con que contaba la isla de Cuba era el de El Rincón, en Santiago de las Vegas, creado durante la época colonial y declarado Monumento Nacional por decreto 6066 del 13 de diciembre de 1951.
La legendaria bailarina Isadora Duncan, precursora de la danza moderna, recoge en sus memorias, recuerdos de su estancia en La Habana durante el invierno de 1916, y entre ellos, una visita al leprosorio habanero:

El dormitorio de las mujeres.

“A unos kilómetros de La Habana había un antiguo lazareto, rodeado de un alto muro, pero no tan alto que nos impidiera ver las caras horrorosas de los leprosos que nos miraban. Las autoridades comprendieron entonces la improcedencia de tener aquel lazareto a la entrada misma de la ciudad y decidieron cambiarlo de sitio. Pero los leprosos se negaron. Se subieron a las puertas y a las paredes, y algunos al tejado, y hasta se decía que hubo quien se escapó y vivía oculto en la ciudad. El traslado de aquel asilo de leprosos me pareció siempre como una comedia rara y fantástica de Maeterlinck.”

El dormitorio de los hombres.

Con la modernización y la ampliación de El Rincón por parte de las autoridades sanitarias cubanas en 1931, este centro se convertiría, junto a los leprosorios de las islas Hawai y el de Filipinas, en uno de los asilos más modernos del trópico. En él no sólo se acogían, cuidaban y curaban a los leprosos cubanos y extranjeros sino que se realizaban además en sus laboratorios investigaciones para encontrar las causas, aún desconocidas, de esta enfermedad, así como el estudio de sus desastrosas secuelas.
Existía además una brigada de policía encargada de vigilar de manera estricta y sistemática la aparición de nuevos contagiados por la lepra, los cuales eran inmediatamente, y de manera obligatoria, hospitalizados.

Dos parejas de leprosos frente a una de las viviendas independientes.

Hasta los primeros treinta años del siglo XX, la lepra o bacilo de Hansen subsistía aún en Europa, mucho más de lo que se pensaba, sobre todo en el litoral oriental del Mediterráneo. Pero donde se detectaba con más frecuencia, era en las tierras de clima tropical: las islas del Pacífico, América Central y del Sur y las Antillas. También se encontraba a menudo en territorios asiáticos como China. De hecho, el leprosorio de Santiago de las Vegas, recibía a pacientes de Colombia, Venezuela, Perú y China. En cierta época la immigración china en la isla de Cuba fue muy numerosa y una buena parte de sus integrantes traían o se contagiaban fácilmente con el bacilo de la lepra. Así encontramos que en 1931, de los 325 leprosos que vivían en El Rincón, 40 eran de origen chino. Las estadísticas demostraban que un gran número de enfermos eran de sexo masculino; es por eso que de la totalidad de leprosos presentes en el sanatorio, 80 eran mujeres y una docena de niños.

Los nuevos pabellones de leprosos.

Uno de los tres pabellones inaugurados en 1931, llevaba el nombre de Sun Yat Set, apóstol de la revolución china, y fue construido entre la colaboración de los gobiernos de Cuba y el nacionalista chino. Los otros dos pabellones llevaron los nombres del Dr. Fernández, ministro cubano de la salud y del Dr. Pernia, director del centro.


El doctor Pernia, director del sanatorio.

Dentro del Sanatorio, una especie de pequeño poblado reagrupaba ciertas viviendas independientes, destinadas a las familias contagiadas, y diferentes edificaciones y espacios recreativos para los enfermos como un casino, un parque, un terreno de béisbol, jardines con fuentes y una iglesia bajo la protección del santo patrón de los enfermos: San Lázaro. Con los años, el santuario va a conocer de manera creciente durante todo el siglo XX una gran popularidad, reflejada a través de las anuales peregrinaciones de miles de cubanos el 16 de diciembre.


Pabellón donde vivían las enfermeras religiosas.

El control eficaz y gratuito de muchas enfermedades durante los diferentes gobiernos republicanos a través de diferentes instituciones autónomas, representó un paso de avance dentro de la medicina y la higiene cubanas. En el caso de la lepra y otras enfermedades de la piel se creó en 1937 el Patronato para la Profiláxis de la Lepra, Enfermedades Cutáneas y Sífilis (PLECS), iniciando con él una campaña contra la frambesia* en la provincia de Oriente. En 1938, se inició la construcción de un nuevo leprosorio, con una capacidad de 300 camas, construido en una meseta de la Sierra Maestra, en la Finca de San Luis, Altosongo.



Un enfermero frente a una de las viviendas independientes.


* Frambesia : enfermedad infecciosa debida al Treponema pallidum. Se caracteriza por una lesión inicial consistente en una o varias pápulas eritematosas e infiltrativas que crecen rápidamente y forman una masa vegetante (papilomatosa) ulcerada de aspecto "frambuesiforme" formada por un tejido de granulación friable. En el exudado que emana de ella pueden visualizarse los treponemas por examen microscópico con campo oscuro.

9 comentarios:

canciobello dijo...

Parte de los costes del primer leprosorio fueron asumidos por donación popular bajo una campaña organizada por la intelectual y periodista cubana madre de la pintora cubana Carmen Herrera. En la foto del Dr. Pernia parado bajo un canapé de sombra se ve el busto que se erigió le erigió en su momento. Perdón que ahora no recuerde su nombre completo, pero lo pongo mas adelante.

Anónimo dijo...

INTERESANTISIMO.GRACIAS POR COMPARTIR ESTOS FRAGMENTOS DE NUESTRA HISTORIA.
SERGIO LASTRES.

Zoé Valdés dijo...

Es cierto lo que dice canciobello, acerca de Carmen Herrera y su mamá. Gracias por este post.

JosEvelio dijo...

Sr. Javier:
He llegado a su interesante y esclarecedor texto(gracias a Zoé).
!muchas gracias!.
Seré a partir de hoy, un visitante asiduo de su espacio en la red.

JosEvelio Rodríguez-Abreu

Anónimo dijo...

Te debo mucho, volver al pasado complace, cuando el pasado lo merece. CS

Anónimo dijo...

Muy interesante la historia de el Sanatorio,por las fotos he podido apreciar la buena atencion que tenian los enfermos en esa epoca.
Gracias, saludos, Carlota

Eufrates del Valle dijo...

Excelente post. Antes de 1959, la medicina en Cuba competia con la medicina de los paises desarrollados, sin demagogia, sencillamente en favor de los enfermos y la sanidad ciudadana.

Gracias Javier por dejar plasmado estos pedazos de nuestra historia.

Anónimo dijo...

Estupendo Javi,tu Blogger cada vez mejor.Gracias por mantener a nuestra memoria actualizada con imagenes de nuestra tierra.Saludos desde Valladolid.

Anónimo dijo...

Creo que debemos hacer otra campana pues por indicacion del nuevo padre de la Iglesia del Rincon todas las limosnas que los feligreses entregamos durante todo el Año a partir de ahora van a parar al Obispado.desde la fundacion las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul han sido las encargadas de relizar las recolectas y administrar las misma en beneficio de los enfermos,ayudando a iglesias mas pequeñas ,asilos como el de bejucal.y haciendo la caridad a personas necesitadas asi como inviertiendo en el bienestar de los enfermos y sus condiciones de vida .es por eso que no parare hasta llegar al vaticano pues es un hombre quien hace esto y no un hermano