martes, 28 de octubre de 2008

Personajes del olvido. ( I )

Loreta: una mujer de "pelo en pecho", barba y bigotes postizos...
Para mi querida amiga Zoé Valdés, guerrera, y que tanto gusta de este tipo de personaje.
No vengo a hablarles aquí de la famosa muñeca Loreta de grandes ojos que muchas niñas cubanas tuvieron durante su infancia ni de cómo esta misma se convirtió años más tarde en una temida "queer". Mi Loreta, Loreta Janeta Velázquez, era una cubanita de mucho coraje, una especie de Juana de Arco tropical; de hecho, nuestra cubana se sentía inspirada por la "Pucelle d'Orléans", la Monja Alférez (Catalina de Erauso) y tantas otras mujeres guerreras como ella.


Loreta Janeta Velázquez (La Habana, 1842 - San Francisco, 1908), vestida de mujer y endosando el uniforme del lugarteniente Harry T. Buford.
Una casualidad investigativa me hacía caer de lleno, no sin asombro, hace pocos días, en una nota periodística de febrero de 1909, en la que se comentaba la muerte de la desconocida guerrera cubana, en San Francisco (California) en noviembre del año anterior. Mi curiosidad no se hizo esperar. Rápidamente y, haciéndo uso de mis herramientas investigativas, logré copilar ciertas informaciones sobre la cubana que, trasvestida en hombre, peleó como una leona durante la Guerra de Secesión norteamericana bajo la identidad de Harry T. Buford, lugarteniente de ejército.
Poca cosa se sabe de la vida de Loreta. Toda la información que se maneja hoy día se basa en un libro de memorias que ella publicó en 1876: The Woman in Battle: The Civil War Narrative of Loreta Janeta Velázquez, Cuban Woman and Confederate Soldier, que la Confederate General Jubal Early, poco tiempo después de su aparición, tachó de "evidente ficción". Después de ésto, se desconocía hasta el lugar y la fecha de su muerte, y ésto pese a las especulaciones que daban como año de fallecimiento el de 1897, a lo que el historiador Richard Hall no da crédito. Ahora yo tengo para el señor Hall y todos los interesados la refererencia de la muerte de Loreta.


Cubierta y página de título de The Woman in Battle, 1876.


La revista española Alrededor del Mundo, publicada en Madrid, en su número del 24 de febrero de 1909, página 117, publica un artículo a raíz de la muerte de la cubana titulado Guerreras de hoy día: mujeres que combaten por su patria. El artículo comienza así:

"En noviembre último falleció en San Francisco una célebre amazona, Loreta Velázquez, natural de La Habana, que a los catorce abriles contrajo matrimonio con un oficial del ejército de los Estados Unidos, a quien siguió a Nueva Orleans. A poco estallaba la terrible guerra de Secesión, y Loreta, después de ver a su marido ir a ocupar su puesto en el ejército sudista, no quiso abandonarle, y provista de un uniforme y de unos bigotes postizos, formó un regimiento de voluntarios, poniéndose con ellos a la disposición del generalísimo. Por un capricho de la suerte, destinó éste para revistar y mandar el destacamento voluntario, precisamente al marido de Loreta, y puede juzgarse cuál sería la sorpresa del oficial al encontrarse a su mujer en aquella traza y con tan belicosas intenciones.
En la primera batalla murió el marido, y la mujer asumió el mando de su regimiento batiéndose como una leona en la sangrienta batalla de Bull Run. Cuando terminó la guerra, la intrépida cubana, cubierto su cuerpo de gloriosas heridas, siguió utilizando el traje masculino para batirse contra los pieles rojas." [...]


Loreta librando una de sus batallas.

Como ven, aquí el señor Hall y otros historiadores tienen una pista para corroborar o desmentir la información.
Según las memorias de Loreta, nació en La Habana, el 26 de junio de 1842, y sus ancestros por parte paterna descendian directamente de Don Diego de Velázquez de Cuéllar, fundador de Baracoa y de su homónimo, el pintor del siglo de oro español. Su libro narra buena parte de su vida -ficcion o no-, llena de sobresaltos, viajes y aventuras. Heroína a los ojos de muchos, fantasiosa para otros, pero en el fondo una mujer intrépida y avanzada a las costumbres de su época. Que juzguen pues los historiadores y que disfruten los lectores.

Aquí les dejo una versión más ligera del libro en PDF : The Woman in Battle


9 comentarios:

Zoe dijo...

Gracias, querido Javier, un post muy interesante, y agradezco enormemente tu dedicatoria, me honra, pero esta dama ha sido lo máximo, soy muy pequeña a su lado.

Isis dijo...

Maravillosa dedicatoria, y qué maravilla de relato, de descubrimiento. Woow !

Isis dijo...

Se me quedaba en el tintero el apuntar que en la Armée de Napoléon hubo una historia similar: una mujer cuyo marido murió en el campo de batalla, y ella tomó el uniforme y las armas. Engel, de apellido, era suiza.

Eufrates del Valle dijo...

Que historia tan singular! Gracias estimado Javier por desempolvarla. Una cubanita de armas tomar, literalmente.

Javier de Castromori dijo...

Gracias a Zoé, Eufrates e Isis! Les recomiendo lean las memorias que colgué en PDF, son verdaderamente impresionantes.

Odette Alonso dijo...

¡Excelente, Javier! ¡Qué historia! Gracias por compartirla. Ahora mismo voy a circularla. Un beso.

Zoe dijo...

Ya le puse link, merci, mon ami.

Güicho dijo...

Muy interesante.

La historia de este insólito personaje salió el año pasado en otro blog. Con un enfoque más profano, pero con todos los hechos principales. Te lo diría, pero no recuerdo donde fue.

Saludos

Javier de Castromori dijo...

Gracias Güicho. Tienes razon, durante mis busquedas posteriores me encontré un blog en inglés que daba ciertas notas. Creo que lo mas interesante para los historiadores que se interesen es la fecha y el lugar de su muerte, hasta ahora desconocida. Gracias al articulo que encontré en la revista española de 1909, creo que la fecha se puede situar mejor ya que hasta el momento daban una anterior, es decir 1897.
Saludos