miércoles, 24 de febrero de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
Zoé Valdés : Carta abierta a Nadine Gordimer.
La escritora sudafricana Nadine Gordimer ha pedido, desde la Feria del Libro de La Habana, la libertad para los Cinco Espías Castristas encarcelados en Estados Unidos, quienes fueron hechos prisioneros por espiar, por cierto, sin la previa autorización que concede el gobierno norteamericano a cualquier espía del mundo que demande el permiso de ejercer como espía. Sin embargo, cuando a Nadine Gordimer le preguntaron si había recibido la carta de las Damas de Blanco, las mujeres familiares de los presos políticos cubanos, la escritora añadió que esa carta no le había llegado, y que dudaba de que pudiera llegarle a esas alturas. Se puede leer en El Nuevo Herald.
Yo leí a Nadine Gordimer hace mucho tiempo, confieso que uno de sus libros me agradó, aunque no recuerdo el nombre. Intenté seguirla, por la cosa del Nobel, pero no pude. A mí, esa literatura lloricona de blanquita con cargo de consciencia no la soporto. En primer lugar porque yo creo que cuando se es sudafricano, ya hay una mezcla interior muy fuerte dentro de uno, que a través de la cultura, lo eleva a uno por encima del color de la piel. Yo me alimento, camino, bailo, escribo, como cubana, que es ese mestizaje de negro, blanco, chino (en mi caso), y demás, y todo lo que se junte. Yo soy mestiza. Nadine Gordimer no se siente mestiza, a juzgar por su literatura,tant pis pour elle! Tanto peor para ella.
Entonces, necesito mandarle un mensaje a esta camarada de la literatura:
Camarada Nadine Gordimer, camarada, no mía, de los Castro y comparsa, sepa que sus palabras me provocan una profunda vergüenza. ¿Cómo puede una escritora de su talla, laureada con el Premio Nobel de Literatura, pensar en los espías terroristas castristas, que ponían en peligro la democracia norteamericana, y para colmo pedir la libertad para ellos, y de contra olvidarse de los demócratas cubanos, a quienes se les ha privado de lo más preciado, su libertad –como mismo le ocurrió a Nelson Mandela-, y quienes han sido condenados a penas entre 20 y 28 años de prisión? ¿Cómo puede usted dar la espalda al pueblo cubano? ¿No se ha percatado usted del criminal Apartheid que sufren los cubanos?
Señora, si usted da la espalda a los cubanos e ignora su sufrimiento, el mismo, o peor, del que pasaron los sudafricanos, déjeme declararle que a mí, su actitud me provoca una honda herida –a la que usted le hará el caso del perro-, y el desgarramiento proviene de que yo conservo una especie de ideal de lo que para mí debe ser un verdadero escritor: Alguien que ama las palabras al punto de hacer de ellas su principal motivo de vida, pero las palabras libres, las palabras que no deban ser censuradas, vejadas, maltratadas, palabras de hombres libres, y no sobornados hasta perder la vida. Como ha acontecido a varios de los poetas y periodistas que desde la Primavera Negra del 2003 se hallan en las cárceles castristas, por el mero hecho de pensar diferente, de reafirmar, a través su escritura y de su pensamiento, su desacuerdo con el régimen castrista, el que lleva ya 51 años en el poder aplastando los sueños de los cubanos.
Escribir y vivir, señora Gordimer, en libertad, era lo que ellos exigían y exigen, como hace usted cada día, como hago yo. Sólo que yo, al igual que un grupo de escritores cubanos, hemos tenido que exilarnos para poder vivir y escribir.
Mientras usted hacía esas declaraciones en mi ciudad natal, La Habana, un hombre agonizaba en su celda, Orlando Zapata Tamayo. Su madre, Reina Tamayo, pedía con lágrimas en los ojos una movilización mundial para liberarlo de su condena: 25 años de cárcel. Orlando Zapata Tamayo lleva 77 días en huelga de hambre, es un hombre de paz, perteneciente al Proyecto Varela, uno de los variados proyectos que han circulado en Cuba en los últimos años, de manera clandestina, con el objetivo de liberar a Cuba de los que la oprimen.
Usted, señora Gordimer, ha preferido colocarse del lado de los opresores. ¡Cuánto lo siento! ¡Cuánto lo siento por usted, por sus libros, por su literatura, por su vida! Solamente le deseo una cosa, que sienta deseos usted de arrepentirse, ese día volverá a ganarse el derecho a ser una laureada con el premio más importante de literatura, volverá a ganarse el derecho a ser escritora, volverá a ganarse el derecho a ser sudafricana, y sobre todo, volverá usted a ser, lo que somos todos, un ser humano con derechos. Derechos que, usted, con sus palabras, ha pisoteado.
Me despido de usted, y de sus libros,
Zoé Valdés.
Nota: Autorizo la reproducción de esta carta a cualquier medio de prensa.
En el Blog de la escritora Zoé Valdés.
miércoles, 20 de enero de 2010
ICONOGRAFIA CUBANA XIX : “Sí, soy Brindis de Salas. Pero me muero..!”
Una rara y poco vista fotografía de Claudio José Brindis de Salas Garrido (1852-1911) en su lecho de muerte del depósito de cadáveres de la Asistencia Pública de Buenos Aires, el 1 de junio de 1911.- “ ¡Hola! ¿Hablo con la Asistencia Pública?
- Sí, señor. ¿Y yo?
- Con la fonda y posada "Ai re dei vini", del Paseo de Julio, 294. Sirvase mandar una ambulancia a recoger un enfermo grave. Es un negro atorrante que se está muriendo.
Una ambulancia fue. Regresó trayendo al infeliz. Se le acostó en una cama para examinarle. Era un negro. Dos enfermeros comenzaron a quitarle el traje. Tenía el saco y los pantalones sucios y descosidos. Los botines rotos. Las prendas interiores eran... ¡qué pena! ¡qué asco! Daba pena y asco, en verdad, toda aquella miseria. La camisa, inmunda. Y debajo, en vez de camiseta, un corsé masculino con ballenas. Un corsé parecido al que usan las mujeres. ¡Pero, qué sucio!
Otra rara imagen del "Rey de las octavas" en el depósito de cadaveres de la Asistencia Pública.
- ¿Quién será este hombre?
- Un atorrante, sin duda.
- Aquí, en este bolsillo, tiene algunos papeles. Hay un pasaje. El programa de un concierto en Ronda. Una tarjeta. Un pasaporte... ¿Qué dicen?
- Caballero de Brindis, baron de Salas. ¡Oh! ¡Es el célebre violinista Brindis de Salas!...
Al oirse nombrar el moribundo tuvo un segundo de lucidez. Abrió los ojos y dijo:
- Sí, soy Brindis de Salas. Pero me muero..!
El corsé, que a pesar de su miseria, llevaba puesto Brindis de Salas al ser recogido por la Asistencia Pública.Después cerró los ojos. Empezó a agonizar. Y lentamente, tranquilamente, se fue quedando frío. Duro. Yerto. ¡Muerto!.... En una parihuela de carnicería llevaron su cadáver al depósito de la Asistencia Pública. Allí lo tiraron, junto a un joven suicida y a un viejo ladrón a quien un compañero matara de un balazo. Así lo encontré yo. Sobre el cadáver habían puesto su ropa y su corsé mugriento. Ese corsé era el último reflejo de la vanidad del pobre negro...”
El "Pagagini negro" a los 28 años con su Stradivarius y la condecoración prusiana de la Orden del Aguila Negra (Hoher Orden vom Schwarzen Adler).
Así nos cuenta el periodista argentino Agapito Candileja, pseudónimo de Juan José de Soiza Reilly (1879-1959), el triste desenlace del “Rey de las octavas”, del “Paganini negro”, del Chevalier Claudio José Brindis de Salas, el 1 de junio de 1911 en Buenos Aires. Triste desenlace si recordamos que el conocido violinista cubano, admirado en toda Europa y América, no sólo por su talento ni por su genio, si no también por su condición y raza, por sus maneras, por su fusión con el violín, y por el efectismo de su interpretación. Brindis escuchaba la voz de su propio violín y se embriagaba con las armonías que él mismo se arrancaba del espiritu, borracho de su música y de su gloria.

Fotografía tomada en Cienfuegos en diciembre de 1901 y enviada con una dedicatoria autógrafa a una señorita argentina.
Unos días antes de morir, Brindis entraba en una tienda de cambalache de la calle Rivadavia n° 3289 de la capital porteña para ofrecer en depósito-venta su tesoro más valioso: su violín. Un empleado cuenta que vio entrar en el negocio a un negro sucio y andrajoso proponiéndole a la venta un violin. En un principio creyó que se trataba de un ladrón, pero Brindis al ver la desconfianza en los ojos de su interlocutor le dijo:
“Vea, señor: yo no soy lo que aparento. Ahora estoy pobre, pero he sido muy rico.”
Recibo que Brindis de Salas firmó por los diez pesos que recibió por su violín, estableciendo el plazo de un mes para poderlo rescatar.El Chevalier colocó el violín bajo la barbilla, empuñó el arco y tocó una hermosa barcarola. El empleado supuso que tal vez el negro fuera algún músico de campaña que necesitaba vender su instrumento y entonces le ofreció diez pesos argentinos con un recibo estableciendo el plazo de un mes para poderlo rescatar. Brindis le rogó al empleado de no venderlo hasta después haber pasado un mes porque creía poder recuperarlo al día siguiente. Dicho ésto, el violinista cubano salió del establecimiento y se dirigió a una esquina de la calle, pero a los pocos segundos estaba nuevamente de regreso para pedir al dependiente, por última vez, que le diera el violín: “Quiero despedirme de él”, musitó Brindis. Lo tomó en sus brazos como quien alza a un niño y lo besó, lo besó con furia loca en las cuerdas, en el mango, en la caja de resonancia, desde la tabla armónica hasta la tabla de fondo. Luego se fue, tomando el tranvía n° 3 hacia el centro de la ciudad y no se le vio más.
Se puede observar casi al centro de la imagen el violín de Brindis de Salas en el cambalache de la calle Rivadavia n° 3289 de la capital porteña.
viernes, 1 de enero de 2010
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Del racismo primitivo español.
"Estos inmigrantes son muy de parir en la calle. Esto se parece cada vez más a Venezuela."
"Hay que entenderlo.Tienen tantos hijos y todo tan dado de si, que llega un momento en que "se les caen"
"sí por natalidad productiva se entiende procrear como conejos, acepto.aunque yo entiendo que hay que tener claro el momento para tener un niño...o es que ese niño es un 'visado' "
"ding ding ding ding 2500 euritos para la salvaje! HE aqui los nuevos españoles: Ibrahim Smaladek, Mustafa Dongombe...Vamos bien, vamos muy bienGracias Aznar y Zapatero"
"¿De verdad que otra inmigrante ha parido en la calle? ¿Cuantas llevamos este año?Alguien debería enviarlas al Hospital de su pais, pagando ellas, claro."
"Joder, ni en los pueblos mas reconditos de Expaña se libran de la invasion."
"Paren como lo que son, paren como animales. Supongo que en sus paises de origen es costumbre dar a luz donde te pille.... Expaña va cuesta abajo y sin frenos, cada dia mas pobreza y cada dia mas pobre gente."
¿De dónde co.. has salido tú, que en un foro español, entre españoles y de un periódico español, insultas así a los españoles? Es posible que vinieras en patera en cuyo caso, deberías darle gracias a tu Alá por permitirte vivir en el primer mundo tan cerca del tercero y a la vez tan lejos."
"lo malo no es que se pongan a parir por la calle, lo malo es que te paren tres o cuatro hijos sin tener dinero ni trabajo ni nada de nada y luego estan todo el dia acudiendo a servicios sociales o a las ongs subvencionadas con nuestros impuestos."
"me parece increible, dar a luz en la calle, esto una española no lo hace, esto sinmigrantes, no saben hacer otra cosa."
"jajaja, esta sociedad multicultural... hemos retrocedido 500 años."
No, los españoles no han retrocedido 500 años ! simplemente no han avanzado en los últimos 500 años ! [Esto es comentario mío.]
martes, 15 de diciembre de 2009
Don Eufrates del Valle me entrevista para El Imparcial Digital.
El estimado Don Eufrates del Valle me entrevista para El Imparcial Digital.Debo decir, en honor a la verdad, que el dilecto periodista a su paso por mi chocolatería, se ha quedado un poco traumatizado y se ha hecho, de un tirón, un fanático del chocolate.
martes, 1 de diciembre de 2009
Día Mundial de la Lucha contra el Sida
Las personas que lo portan quieren decir que mantienen la esperanza en encontrar una cura para el SIDA, o por la vida de las personas que viven con VIH o SIDA; también significa la solidaridad y el apoyo a las personas que se han visto afectadas por esta enfermedad, indica además, estar consciente e informado de como prevenirlo.jueves, 19 de noviembre de 2009
PERSONAJES DEL OLVIDO III : La actriz cubana devorada por un tiburón.
Los historiadores del teatro cubano la olvidaron para siempre. Negras fueron sus memorias como la oscura panza del enorme escualo que, de un golpe de mandíbulas, englutió a la pobre Ofelia Rivas el 25 de noviembre de 1924, frente a la costa de Tampico en el golfo de México.Ofelia Rivas, según la prensa de la época, era una notable actriz cubana que viajaba en el paquebote Esperanza acompañada por un familiar. Se dice que la mar estaba bastante tranquila y que el buque aún estaba frente a la costa; Ofelia, apoyada sobre la borda, contemplaba el maravilloso panorama del crepúsculo. Súbitamente, una ligera ráfaga de viento hizo que volase el sombrero de hule negro que llevaba puesto. La actriz cubana, en un gesto violento por recuperar la prenda, cedió su cuerpo y cayó al agua sin ninguna opción de socorro, dada la rapidez con que ocurrió el accidente y ante las miradas atónitas de pasajeros y tripulantes del buque.
Se cuenta que la desgraciada Ofelia, al caer entre las olas, luchaba desesperadamente contra algo que la tiraba hacia el fondo en una escena rapidísima y de enorme intensidad dramática. La actriz cubana gritaba enloquecida de espanto cuando de repente se hundió de un tirón entre las aguas. Varias canoas salvavidas fueron lanzadas al mar para auxiliar a la pobre mujer, pero rápidamente los marinos, desde sus botes, se dieron cuenta que la artista cubana había sido devorada por un inmenso tiburón que venía siguiendo al barco.
Pasadas tres semanas del trágico accidente, unos pescadores de la zona dieron caza a un gigantesco tiburón que estaba por aquellas aguas. Una vez en tierra, empezaron a despedazarlo y al abrir el vientre del animal constataron con estupor la presencia de cabellos humanos y las alhajas pertenecientes a la actriz cubana, reconocidas formalmente por las autoridades y la familia.
La prensa francesa, en su versión de los hechos, cuenta que Ofelia Rivas, al querer salvar a su caniche, cae al mar. Luego agrega que en el estómago del escualo encontraron, además de las alhajas, su turbante y hasta el collar del caniche.
Si algún lector tiene más detalles sobre los sucesos o la vida de esta actriz cubana, por favor, hágalo conocer en estas páginas.
martes, 17 de noviembre de 2009
ICONOGRAFIA CUBANA XVIII : "La Cabane Cubaine", templo de la música cubana en París.
L'isolé soleil (novela), Daniel Maximin (Guadalupe, 1947)
La rue Fontaine, en el popular barrio de Montmartre, llegó a conocerse allá por los años 1930 como la "calle cubana". Parecía como si los músicos de la isla hubiesen asaltado con mucha garra el ambiente nocturno parisino. El número considerable de establecimientos que proponían la música cubana, contaban en esta calle su más bella representación: el Melody's bar y su orquesta de Barreto, el clarinete o saxofón de un Filiberto Rico; aquí las notas de Marta o La negra Quirina salían directo del piano de Moisés Simons. La batalla contra los tangos y milongas había comenzado a la sombra del Sacré Cœur; la alianza del son y la rumba con el jazz emprendería sus bellos días.
La Orquesta Típica Castellanos de La Cabaña Cubana. París, alrededor de 1932. Fotografía de Brassaï (1899-1984) © Estate Brassaï / RMN / Michèle Bellot.
Luego vendría La Cabaña Bambú y su orquesta cubana que se transformaría en varias semanas en La Cabaña Cubana. Aunque muchos se aferren en decir que estos lugares eran frecuentados por los negritos y mulatos antillanos y africanos, La Cabaña Cubana recibía a la burguesía intelectual ávida de s'encanailler (envilecerse) así como la bohemia artista de los años de entre las dos guerras.
El cronista Carpentier escribía desde París para Carteles en 1934:
"A la hora en que la claridad del alba se pinta sobre los techos de la capital, el estado mayor de nuestra música suele verse reunido en La Cabaña Cubana. El estrado de la orquesta se transforma entonces en un maravilloso tinglado de valores criollos. Los compositores, los ejecutantes, desfilan ante el piano o el arsenal de la batería, ofreciéndonos las mejores muestras de su talento. Simons y Grenet nos presentan sus últimas creaciones -hits de mañana-; Barreto ejecuta su solo de percusión; Cuevas hace correr dedos ágiles, sobre su trompeta milagrosa; Heriberto Rico, alejándonos por un instante de Cuba, interpreta en la penumbra la Syrinx de Debussy: luego, Collazo vuelve a implantar los prestigios y misterios de la música tropical...
Y, desde un rincón, Buster Keaton -que frecuenta asiduamente La Cabaña Cubana- se entrega de lleno al sortilegio de nuestros ritmos, contemplando el mágico cuadro con sus ojos adormecidos de caimán viejo..."
En La Cabaña Cubana. París, alrededor de 1932. Fotografía de Brassaï (1899-1984) © Estate Brassaï / RMN / Michèle Bellot.
"Fara hizo descubrir a Jacqueline en el tumulto de negros, tan pocos diferentes en apariencia, africanos, haitianos, mauricianos. Se hubiera dicho que La Cabaña Cubana era un museo de etnografía negra donde cada pueblo había enviado un espécimen." *
Mirages de Paris, Ousmane Socé.
un quejumbroso aire de jazz
salió titubeando,
deslumbrado por el día,
y me susurró su confidencia
discretamente
como yo pasaba justo frente de
La Cabaña cubana.
Un penetrante perfume de Negra
le acompañaba."
[...] *
* Traducción de Javier de Castromori
jueves, 12 de noviembre de 2009
ICONOGRAFIA CUBANA XVII : Protegidos de San Lázaro.
Ninguna otra enfermedad provoca tanto horror como es el caso de la lepra o bacilo de Hansen, llevada a Europa por los legionarios romanos que regresaban de Asia Menor, donde Moisés ya había decretado una ley que separaba a los enfermos de los sanos. Más tarde, durante la época de las cruzadas, dado el número creciente de leprosos, comenzaron a crearse en Europa verdaderos cementerios para vivos, llamados éstos leprosorios. Apenas se detectaba un caso, se conducía al enfermo a la iglesia para hacerle escuchar la misa de los muertos y luego se le encerraba para siempre en un recinto.
Los jardines del recinto.La legendaria bailarina Isadora Duncan, precursora de la danza moderna, recoge en sus memorias, recuerdos de su estancia en La Habana durante el invierno de 1916, y entre ellos, una visita al leprosorio habanero:
El dormitorio de las mujeres.
El dormitorio de los hombres.Con la modernización y la ampliación de El Rincón por parte de las autoridades sanitarias cubanas en 1931, este centro se convertiría, junto a los leprosorios de las islas Hawai y el de Filipinas, en uno de los asilos más modernos del trópico. En él no sólo se acogían, cuidaban y curaban a los leprosos cubanos y extranjeros sino que se realizaban además en sus laboratorios investigaciones para encontrar las causas, aún desconocidas, de esta enfermedad, así como el estudio de sus desastrosas secuelas.
Los nuevos pabellones de leprosos.
El doctor Pernia, director del sanatorio.
Pabellón donde vivían las enfermeras religiosas.
Un enfermero frente a una de las viviendas independientes.* Frambesia : enfermedad infecciosa debida al Treponema pallidum. Se caracteriza por una lesión inicial consistente en una o varias pápulas eritematosas e infiltrativas que crecen rápidamente y forman una masa vegetante (papilomatosa) ulcerada de aspecto "frambuesiforme" formada por un tejido de granulación friable. En el exudado que emana de ella pueden visualizarse los treponemas por examen microscópico con campo oscuro.

