viernes, 6 de julio de 2012

Colores de una guerra fratricida. Reportage fotográfico del conflicto Hispano-Cubano-Norteamericano de 1898. (a José Ramón Morales, in memoriam)

Quinto batallón del Ejército de Artillería Norteamericana. Alturas de San Juan ,Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Miembros de los batallones 24 y 25 del Regimiento de Infantería Norteamericana, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Soldados negros de los batallones 24 y 25 del Regimiento de Infantería Norteamericana, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Quinto Cuerpo del Ejército Norteamericano preparando un viaje a Santiago de Cuba, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Quinto Cuerpo del Ejército Norteamericano caminando hacia Santiago de Cuba, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
71 Regimiento de Infantería del Ejército Norteamericano (voluntarios de New York) dirigiendose al frente de batalla, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Paso de la mulas del Ejército Norteamericano, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Obstáculo de alambre de púas del Ejército Norteamericano, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Curva sangrienta en el río San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Quinto Cuerpo de Infantería del Ejército Norteamericano apuntando con sus rifles, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Quinto Cuerpo de Infantería del Ejército Norteamericano cercando una garita en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Quinto Cuerpo de Infantería del Ejército Norteamericano disparando desde la colina en el fondo de las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Fortín en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Fortín en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library. 
Trincheras del Ejército Norteamericano en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Trincheras del Ejército Norteamericano en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Trincheras de la Novena Caballería del Ejército Norteamericano en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Quinto Cuerpo de Infantería del Ejército Norteamericano disparando en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Soldado enarbolando la bandera Norteamericana en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Alrededores del campamento norteamericano en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Tropas norteamericanas bañandose en un lago en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Soldados heridos, probablemente en Santiago de Cuba, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Trinchera española, probablemente en las Alturas de San Juan, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Soldado muerto, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.  
El mástil y los restos semihundidos del acorazado Maine, La Habana, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Bombardeo naval de la playa del poblado de Daiquiri, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Desembarco de la Novena Infantería en la playa del poblado de Daiquiri, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.  
Novena Infantería en la playa del poblado de Daiquiri, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Voluntarios cubanos desembarcando en la playa del poblado de Daiquiri, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Voluntarios cubanos desembarcando en la playa del poblado de Daiquiri, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Voluntarios cubanos desembarcando en la playa del poblado de Daiquiri, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Calle en Santiago de Cuba, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Calle en Santiago de Cuba, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Los acorazados "New York" y "Vixen" , Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
El acorazado español "Vizcaya" visto a través de los restos del "Maine", Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Destrucción del acorazado español "Vizcaya" en la Bahía de Santiago de Cuba, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Restos del "Almirante Oquendo" en la Bahía de Santiago de Cuba, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.
Parte de los restos del acorazado español "Infanta María Teresa" en la Bahía de Santiago de Cuba, Cuba. © Theodore Roosevelt Collection, Harvard College Library.

Nota importante: todas las imágenes reproducidas en este post pertenecen en su totalidad a la Theodore Roosevelt Collection, de la  Harvard College Library.

miércoles, 11 de abril de 2012

Las tres Cubas de Raúl Maestri. Por Darío Méndez.

© Samuel Bertrand.
En un luminoso ensayo publicado en La Habana en1929, El latifundismo en la economía cubana, el economista Raúl Maestri (1908-1973) describe la «triple convivencia contagiosa y arisca de tres Cubas: la vital –azorada, escasa, desorientada; la oficial –injerto, punto medio de corrientes contrapuestas-; y la otra Cuba no cubana intrusa y dominante», la que se le vende al capital extranjero.
Se suele decir que la historia se repite. De hecho, en la vida colectiva de una nación, como en la personal de cada individuo, se presentan a menudo las mismas situaciones, se buscan idénticas soluciones y se cometen de continuo los errores que tan nefastas consecuencias han tenido en momentos pretéritos.
Sería difícil negar que la realidad tripartita de Cuba, tal y como Maestri la percibiera, haya perdido actualidad o vigencia. Más aún: podríamos afirmar que el divorcio entre las dos primeras Cubas es más evidente que nunca. Por una parte, la población que sobrevive penosamente en los escombros de una sociedad desarticulada, de una economía destruida  por la ineficiencia de un sistema obtuso. Por otra, la casta burocrático-militar que se aferra a privilegios de poder, a prebendas que escapan a todo control, dentro de una estructura de partido único que se confunde con el Estado.
Añadiríamos incluso que Cuba, «no pudiendo levantarse al nivel de los tiempos, pretendió –vicio histórico- lo imposible: rebajar el nivel de los tiempos al de su propia ruina». Así se expresaba Raúl Maestri en su libro Arango y Parreño, el estadista sin estado (La Habana, 1937), al evocar la España de Fernando VII.
La «tercera Cuba» señalada por Maestri resurge siempre con mayor fuerza. Al cabo de más de un cuarto de siglo de propaganda estrechamente nacionalista, en un contexto de fracaso económico, se vuelve a ofrecer la isla al capital extranjero, y ni siquiera al mejor postor. Como a principios de la República, como en los años de las dictaduras de Machado y de Batista, se propugna de nuevo la misma solución, la introducción de «la otra Cuba», a la que esta vez se le atribuyen prerrogativas que se niegan a los ciudadanos del país.
Anteriormente, sin embargo, la invasión del capital extranjero se encontraba frenada por la existencia de una burguesía nacional productiva, cuyos intereses propios hubieran sido afectados por una presencia demasiado masiva de inversionistas foráneos. El desposeimiento de la riqueza nacional a favor del extranjero lo evitaba precisamente el dinamismo de esa burguesía criolla naciente, que actuaba dentro de los amplios márgenes de una economía liberal.
¿Qué pudo haber sucedido entre tanto, para que se pretenda atraer por cualquier medio a todo tipo de capital no cubano y se propugne esta política como el único remedio a los problemas contemporáneos ?
Un buen analista describe correctamente una situación a partir del estudio de las causas próximas y remotas, lo cual le permite prever las consecuencias, incluso a largo plazo.. En ese sentido, ejerce una especie de misión profética que sería poco inteligente desdeñar. Ya en 1929 Raúl Maestri advierte a sus conciudadanos y los pone en guardia contra la mortal aventura que supondría «una hiperestesia en las masas que, como por anuncio mágico, las haría seguir al líder o al apóstol que predican la muerte o la dación». El resto: la opresión de la Cuba vital por la oficial, la aniquilación del país y su entrega posterior a la Cuba no cubana, es historia harto conocida. Denigrar las intituciones republicanas existentes antes de 1959 constituye uno de los tópicos de la propaganda estatal.
Cabe destacar que más de una voz se alzó en las décadas que precedieron al «líder de la muerte y la dación», en defensa de una sociedad auténticamente cubana. Vamos a exhumar dos intentos legislativos encaminados a proteger la economía nacional.
Corría el año de 1903 y la joven República se enfrentaba al reto de la exportación hacia su suelo de capitales del Norte. Manuel Sanguily se dirige entonces al Senado y clama con angustia contra «los privilegios que corremos a virtud de la irrupción de extranjeros que vienen a Cuba con el exclusivo objeto de acquirir a bajo precio porciones inmensas de tierra, y la prontitud con que sus dueños cubanos, por imprevisión o por ansia mal calculada de obtener dinero en efectivo, se desprenden de su patrimonio». Sanguily elaboraba un proyecto de ley en nueve artículos, cuya finalidad era prohibir terminantemente «todo contrato o pacto a virtud de los cuales se enagenen los bienes raíces a favor de extranjeros».
Como la intervención de Sanguily no alcanzó el éxito que merecía, otros políticos, entre los cuales figuraban Emilio Arteaga, Enrique Collazo y Carlos Mendieta, presentan a la Cámara de Representantes, el 18 de febrero de 1909, otra proposición de ley que transcribimos a continuación:

«Artículo primero. Sólo los cubanos, por naturaleza o naturalización, podrán obtener propiedades en Cuba.
Artículo segundo. Se suspenderán todas las transaciones o traspasos de dominio que se hayan iniciado para conceder derechos de propiedad a los extranjeros.
Artículo tercero. Esta ley comenzará a surtir sus efectos desde su publicación en la Gaceta.»

La proposición no llegó a aprobarse, pero permanece como testimonio en el Diario de Sesiones del Congreso.
Hubo períodos en que la Cuba oficial supo velar por los intereses de la Cuba vital. Nadie podría negar hoy día la necesidad del aporte, en capital y tecnología, de los países industrializados a las naciones en vía de desarrollo. Si la Cuba no cubana parece ser una constante de nuestra historia, su carácter «intruso y dominante», como apunta Maestri, será siempre aberración y repetición de errores del pasado.

miércoles, 18 de enero de 2012

LOS HOMBRES DE MACHADO (1925-1933). Por Armando Maribona.

Carlos Miguel T. de Céspedes Ortiz (1881-1955).
Carlos de la Rosa.
Francisco María Fernández Hernández.
Jesús María Barraqué y Adué (1868-19??).
José Braulio Alemán Urquía (1866-1930).
José Manuel Carbonell y Rivero (1880-1868).
Gerardo Machado y Morales (1871-1939).
General Manuel J. Delgado.
Miguel Mariano Gómes y Arias (1889-1950).
Rafael Guas Inclán (1896-1975).
Rafael Iturralde Zinska.
Rafael Martínez Ortiz (1859-1931).
Rafael Sánchez Aballí (1879-1932).
Rogerio Zayas-Bazán y Ramírez (1876-1931).
Santiago Gutiérrez de Celis (1891-19??).
Clemente Vázquez-Bello (1885-1932).
Viriato Gutiérrez y Valladón (1890-19??).
Armando Maribona y Pujol (1894-1964).

viernes, 30 de diciembre de 2011

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Massaguer y los cinco primeros presidentes cubanos.

Tomás Estrada Palma (Bayamo, 1835 - Santiago de Cuba, 1908)
José Miguel Gómez (Sancti Spiritus, 1858 - Washington, 1921)
Mario García Menocal (Jagüey Grande, 1866 - La Habana, 1941)
Alfredo Zayas (La Habana, 1861 - La Habana, 1934)
Gerardo Machado y Morales (Santa Clara, 1871 - Miami, 1939)
Conrado Walter Massaguer (Cárdenas, 1889 - La Habana, 1965)

Ver también : Caricatura Massaguer y La revista "Social" de Massaguer.

jueves, 8 de diciembre de 2011

ICONOGRAFÍA CUBANA XXXII : Cuba en el "New York World's Fair" de 1939.

Pabellón de Cuba en el "New York World's Fair" de 1939. © NYPL Digital Gallery.
Banda Musical militar. © NYPL Digital Gallery.
Representación oficial cubana. © NYPL Digital Gallery.
Equipo de polo del ejército cubano. © NYPL Digital Gallery.
Presentación de la Rumba. © NYPL Digital Gallery.
Presentación de la Rumba. © NYPL Digital Gallery.
Presentación de la Rumba. © NYPL Digital Gallery.
Cena oficial. © NYPL Digital Gallery.
Cena oficial. © NYPL Digital Gallery.
Cubanos juntos a otros participantes. © NYPL Digital Gallery.

Parte de la delegación oficial cubana. © NYPL Digital Gallery.
Grover Whalen, Paulino Soles y Estrada (Comisionado General), Gallo Soles y Julius Holmes. © NYPL Digital Gallery.
Grover Whalen, Paulino Soles y Estrada (Comisionado General), Gallo Soles,  Julius Holmes y William H. Standley. © NYPL Digital Gallery.
José Menéndez-Menéndez de la Universidad de la Habana. © NYPL Digital Gallery.
José Menéndez-Menéndez de la Universidad de la Habana, José Vila y Charles C. Green. © NYPL Digital Gallery.
El Comisionado M. J. Puente. © NYPL Digital Gallery. 
Discurso del señor Machado. © NYPL Digital Gallery.
Firma oficial de la delegación cubana. © NYPL Digital Gallery.

Para conocer más acerca de este evento ver Exposición General de segunda categoría de Nueva York o New York World's Fair.